Colombia y la polémica sobre las motos

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El número de estos vehículos ha aumentado en los últimos años, pero contrariamente a lo que se podía pensar la tasa de fallecidos y heridos se ha visto reducida

 

El sentimiento contra las motos está creciendo entre algunos colombianos. Por un lado se aducen motivos de seguridad, diciendo que en la mayor parte de los accidentes de tráfico están involucrados motoristas. Por otro, se sustenta que las motos se utilizan para actividades delictivas. En base a estas opciones, se demandan regulaciones más estrictas para la utilización de este tipo de medio de transporte. Un ejemplo de esto es el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, que ha prohibido temporalmente la figura del “parrillero” o “paquete” (acompañante del conductor de la moto).

 

Sobre la primera afirmación se deben realizar una serie de concreciones. Cierto es que el número de accidentes en los que las motocicletas están involucradas se ha visto incrementado. Pero este aumento puede explicarse porque el número de estos vehículos que se encuentra circulando por las calles del país es bastante importante.

 

Si en 1998 el número de motos era inferior al millón, en 2016 ascendía a más de 7,2 millones. No obstante, el número de fallecidos en accidentes de motocicleta durante este período pasó de 186 a 51,5 por cada 100.000, lo que supone una caída del 72%; la tasa de heridos descendió de 1.590 en 1998 a 354 en 2016, también por cada 100.000, una disminución del 77%.

La tasa de fallecidos en Colombia a causa de motocicletas es inferior a la de Estados Unidos, México o Brasil. Asimismo, según algunos estudios los motoristas son responsables de menos de la tercera parte de los accidentes en los que se ven involucrados.

 

El país necesita una gran campaña para enseñar a los motoristas a que no circulen por la derecha, donde no pueden ser vistos por los automovilistas, y lo hagan por la izquierda, además de no adueñarse de los carriles para vehículos sino que circulen entre ellos. Ya puestos, también se debería enseñar a los conductores de turismos y autobuses a respetar a las motos y a los ciclistas que son más vulnerables que ellos.

 

Por otro lado, el alcalde de la capital ha declarado que, “no me gusta tener que poner restricciones a las motos. Pero el crecimiento de delitos cometidos por parrilleros lo hizo indispensable. Ese mismo problema hizo que en la mayoría de las grandes ciudades chinas prohibieran totalmente las motos”.

Además ha añadido que los motoristas cuentan con multitud de beneficios como no pagar peaje ni IVA (Impuesto del Valor Añadido) en muchos casos y no tener “pico y placa” (sistema por el cual se limita la circulación vial en días específicos de la semana).

 

Es una realidad el uso de motos y parrilleros para perpetrar crímenes; pero la culpa no radica en el vehículo. La prohibición de que motos y parrilleros circulen únicamente castiga a aquellos ciudadanos que utilizan este vehículo para su transporte o para desarrollar su trabajo, que es la inmensa mayoría de los colombianos. Lo que se debería hacer es reforzar la capacidad de respuesta de la policía, ofrecer más motos policiales, utilizar drones y helicópteros, incorporar cámaras de seguridad privada y red de vigilantes, además de la colaboración ciudadana con las Fuerzas Públicas.

 

¿Qué supone el incremento de motos en Colombia? Es una buena noticia porque también se incrementa el número de propietarios y el patrimonio de muchos colombianos, básicamente de clase baja y media. Además porque gracias a estos vehículos se aplaca de manera sustantiva a los asalariados que ahorran unos $90.000 mensuales al utilizarlas. También porque la moto es la herramienta de trabajo, a veces el único sostén, de miles de ciudadanos que son mensajeros, repartidores de correo, conducen mototaxis o la utilizan en zonas rurales como único medio de transporte. Para finalizar, hay que señalar que las motos mejoran la calidad de vida de sus usuarios por el ahorro de tiempo que su uso les aporta, además de contaminar tres veces menos que los automóviles.

 

Fuente: elcolombiano.com y Prensa Latina